Oude Kriek – 3 Fonteinen

Hoy os hablamos de la Oude Kriek una cerveza lámbica de 6º joven madurada con cerezas (tanto la pulpa como las semillas o los huesos) de 6 a 8 meses. El nombre Kriek proviene de la palabra flamenca para el tipo de cereza ácida (kriek) que se utiliza tradicionalmente. Después se embotella se mantiene durante 4 meses en una habitación caliente donde se produce la fermentación espontánea en la propia botella generando algo de gas carbónico.

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De color rojo rubí, tiene un aroma donde predomina la mermelada de cereza, y toques afrutados y especiados como canela. El sabor es a cereza y la acidez es muy sutil, no es nada empalagosa, tiene un toque seco. La burbuja es fina y la carbonatación baja. Es muy fácil de beber y perfecta para compartir.

La cervecería 3 Fonteinen (Tres Fuentes) está situada en Beersel, cerca de Bruselas. Elabora principalmente Gueuze y Kriek aunque también fabrican otros estilos como una blonde, una Zwet.be (porter de fermentación mixta) y una lager.

Ésta Oude Kriek es una cerveza que todos los aficionados a las lambic deberían probar. Se disfruta a cada trago y no te dejará indiferente. Un lujo para los sentidos.

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3 Fonteinen fue fundada en 1887. En sus inicios fue una cafetería y un geuzestekerij (lugar donde se mezclaban Geuze de otras cervecerías). La empresa fue comprada por Gaston De Belder, en 1953, la amplió con un restaurante y más tarde dejó en herencia a sus hijos Guido y Armand en 1982, siendo éste último (en la foto) el que toma su dirección. En 1998, Armand compra maquinaria para producir sus propias cervezas además de mezclar con otras lambic como Boon, Girardin y Lindemans.

Aunque no todo ha sido coser y cantar en 3 Fonteinen, de hecho en mayo de 2009 la empresa sufrió un grave revés. Un fallo en un termostato de la bodega hizo que la temperatura subiera a 50 grados durante 36 horas echando a perder 50.000 litros de gueze y kriek que estaban fermentando en botella. 3.000 botellas explotaron y el resto, 100.000 botellas aguantaron pero se echaron a perder por el calor, lo que supuso un duro golpe. Sin embargo, gracias a la ayuda de voluntarios, amigos cerveceros y al enorme trabajo pudieron sacar parte de esa producción perdida de Geuze sobrecalentada e hicieron un eau de vie (una bebida destilada) llamada «Armand Spirit» cuyas ventas permitieron a la cervecería continuar adelante y que hoy en día todavía podamos disfrutar de sus caldos.