Lo bueno, lo mejor y lo no tan bueno de la cerveza para tu salud

No es casualidad que al brindar con una buena cerveza digamos ¡Salud! De hecho en la Edad Media la cerveza es elaborada cuidadosamente en los monasterios como un alimento nutricionalmente muy completo para enfermos y peregrinos. La cerveza es una fuente de hidratos de carbono, vitaminas, especialmente del grupo B (riboflavina, piridoxina, niacina y ácido fólico), minerales (fósforo y silicio) y proteínas. Específicamente, muchas propiedades benéficas de la cerveza se deben a la levadura  la cual mantiene la piel depurada, regula los niveles de azúcar en sangre, mejora estados anémicos (contiene ácido fólico), fortalece el sistema nervioso y hasta ayuda a controlar el peso!. De hecho, hoy en día se utiliza la maltodextrina de la cerveza para la fabricación de bebidas para deportistas ya que es una fuente energética que se metaboliza lentamente generando un pico de glucosa en sangre menos elevado y más extendido, deseable para la práctica de esfuerzos físicos sostenidos.